((perrogaraje)) es el alias de un alias, que al fin y al cabo todos cuentan con uno o varios,es indispensable para estas "modas" de redes sociales y demás mierdas... perrogaraje también es una mierda sonora, o tal ves solo sea un modo de expresión sin visión, sin aspiraciones, sinhuevoneos redondos ni cuadrados, Ruido urbano marginal , como dice el mismo.
Nuestro guionista favorito de la vida cotidiana, ordinaria y tradicional americana, aquella visión nacida de un personaje urbano muy especial, nos dejo en julio del presente 2010. Es un buen pretexto para dedicar estos escritos a Harvey Pekar. Con el atrevimiento correspondiente.
Mis pensamientos corren como siervos
En matorrales diáfanos
Mi entusiasmo duerme en ráfagas volátiles de miedo
Mis amigos gritan entre ratas y serpientes fallan
Más callan los malditos y hablan los necios
Los vendavales claman.
Si me importara la moda estaría perdido
Si me importara lo que nadan diciendo los demás realmente estaría
perdido,
Si me importara obedecer lo que dice el papa estaría perdido,
Si me interesaría creer lo que dice el gobierno estaría perdido
Si me cortaría el cabello mes a mes, estaría perdido
Si yo fuera como los tipos que sábado a sábado están en una
discoteca y creen ser el centro de atención, estaría perdido
Si no fuera por los perros estaría perdido. Si no fuera por mis fuerzas que controlan mis propias bestias,
Todos los malditos estarían realmente perdidos ...
No
hay que lamentarse por la muerte, como no hay que lamentarse por una flor que
crece. Lo terrible no es la muerte, sino las vidas que la gente vive o no vive
hasta su muerte. No hacen honor a sus vidas, les mean encima. Las cagan.
Estúpidos gilipollas. Se concentran demasiado en follar, ir al cine, el dinero,
la familia, follar. Sus mentes están llenas de algodón. Se tragan a Dios sin
pensar, se tragan la patria sin pensar. Muy pronto se olvidan de cómo pensar,
dejan que otros piensen por ellos. Sus cerebros están rellenos de algodón. Son
feos, hablan feo, caminan feo. Ponles la gran música de los siglos y no la
oyen. La muerte de la mayoría de la gente es una farsa. No queda nada que pueda
morir.
(Fragmento del libro El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco)